LIBERTAD CUÁNTICA. SAMI OSORIO. “Mi misión es acompañar a otros a encontrar su camino y no a seguir el mío”

LIBERTAD CUÁNTICA. SAMI OSORIO. “Mi misión es acompañar a otros a encontrar su camino y no a seguir el mío”

Sami Osorio nos ofrece una interesante reflexión sobre la prosperidad

Revista nº 3: Febrero 2018

Su historia personal es de vértigo. Con tan solo 25 años ha vivido muchas vidas en esta, y la mayoría de ellas muy duras… malos tratos, abusos, abandonada en otro país embarazada y con un bebé sin tener dónde ir, desahucios, momentos tremendos que a cualquiera nos harían dudar sobre lo maravilloso que es vivir… pero ella nunca claudicó, siempre confió en su corazón y en la vida, y la vida le respondió. Ahora es una mujer de éxito en el campo del desarrollo personal, espiritual y de consciencia, no por la demanda que tienen sus conferencias, sanaciones en grupo o talleres sino por la cantidad de personas a las que cada día ayuda a superar sus miedos, conectar con su corazón y encontrar el camino que ella sabe, por experiencia propia, que les lleva a la felicidad. Ella es Sami Osorio, un alma risueña que sonríe a la vida y le da lo más poderoso que tenemos, la aceptación incondicional al amor.
Libertad Cuántica es tu disciplina de trabajo, ¿cómo la definirías?
Libertad Cuántica es una frecuencia de sanación que canalicé y que incluye conceptos de diferentes herramientas bioenergéticas. Es una disciplina que nos ayuda a liberarnos de esos bloqueos que nos limitan en cualquier área de nuestra vida y así escapar de esa jaula de cristal en la que a veces vivimos. Esta técnica nos ayuda a cocrear una nueva realidad. Podemos decir que todas las técnicas son válidas y maravillosas, la magia de Libertad Cuántica es que las aúna todas en una y se adapta cien por cien a cada persona y a sus necesidades.
¿Qué nos enseña Libertad Cuántica?
El objetivo es volver al corazón, entrar en conexión con nuestra propia esencia y escuchar a la vida hablar. El sistema en el que vivimos no nos invita a trabajar nuestro interior y muchas personas se sienten perdidas por no escucharse a ellas mismas. Esto lleva a que cada vez nos desconectemos más de nuestro ser y acabemos siendo extraños… y entonces no sabemos qué queremos, qué nos hace felices ni qué camino elegir para alcanzar el equilibrio, la paz y la plenitud.
Por eso, en mis formaciones y cursos, el objetivo es que la persona llegue a crear sus propios recursos, su propia forma de sanarse y sanar. Creo que es importante que seamos creadores y que los métodos, como en este caso el de Libertad Cuántica, se adapten a nosotros y nos permitan aunar todos nuestros recursos en uno sólo. Si no, estaremos siempre siguiendo a otras personas y hacerlo de manera continuada supone entregar nuestro poder personal a otros, les estamos dando nuestra luz. Es normal que si acudimos al terapeuta le entreguemos esta parte de nuestra vulnerabilidad pidiéndole ayuda, es normal y es sensato, pero debe ser para empoderarnos y encontrar nuestro camino o acabaremos sintiendo un vacío aún mayor. Por eso, mi misión es acompañar a otros a encontrar su camino y no a seguir el mío.
Tiene sentido lo que dices y suena muy mágico
Hay una cosa muy curiosa que ocurre en este mundo y es que queremos que la magia nos la hagan otros, que otros resuelvan nuestras situaciones… y yo siempre insisto en que la magia va acompañada de un acto de responsabilidad para aplicarla a uno mismo. Nadie puede hacerlo por nosotros. Está muy bien recibir cursos, ir a muchas conferencias, talleres etc. pero hasta que no se toma conciencia de aplicarse lo aprendido a uno mismo, la magia no funciona.
¿Es difícil llegar a este equilibrio con uno mismo?
Yo he sido la primera que en un momento de mi vida estaba muy perdida… he hecho mucho trabajo personal durante muchos años porque he vivido en universos muy densos. El verdadero cambio ha sido hace un par de años y ahora pienso “pero si no era tan difícil”. Lo importante es estar preparado para tomar la decisión de hacerlo, es decir, estar convencido del “pase lo que pase lo hago, confío en la vida y lo voy a hacer”.
¿Y por qué el nombre de Libertad Cuántica?
Me lo dieron. Y, aunque parezca increíble, cuando lo recibí, no sabía ni qué era la cuántica ni en qué consistiría ni qué iba a hacer.
Verás, yo he canalizado toda mi vida y cuando era joven pensaba que mi cabeza no funcionaba bien, incluso me mediqué hasta que conseguí cerrarme a todo ello. El detonante de volver a destapar mi verdadera esencia fue una enfermedad que tuvo mi hija. Me sentía tan mal por no poder hacer nada que empecé a estudiar reiki y algunas disciplinas más para intentar ayudarla, hasta que empecé lograr que se sanara, y sin buscarlo, de forma natural, volvió a mí la capacidad de canalizar, de ver ángeles, de ver guías, de ver seres (a veces no tan bonitos) y, de repente, me llegó de una forma muy potente: LIBERTAD CUÁNTICA. Y simplemente seguí mi impulso. No sabía ni qué era, ni para qué servía, ¡ni nada!… y poco a poco me fue llegando cómo iba a trabajar la técnica y comencé a estudiar y a profundizar en todo lo que recibía. Era como intentar encajar las piezas de un puzle que te han regalado… y a los tres meses se había transformado completamente mi vida.
Entonces, Libertad Cuántica es una herramienta que ha sido canalizada por ti
Sí. Hay cierta confusión sobre lo que es canalizar y “mediumnizar”, esto último es lo que ves fuera de ti y canalizar es cuando la respuesta está en tu corazón, es a través de él como llegan los mensajes, con una claridad y contundencia que no te generan ningún tipo de duda. Para mí, Dios, el Universo, la Energía Superior o como cada uno lo quiera llamar, está en nuestro interior y si tienes ordenado el corazón con tu mente todo encaja, todo es perfecto y te das cuenta que llega siempre lo adecuado y en el momento oportuno, pero hay que estar alineado y eso exige un trabajo interior previo.
Y antes de Libertad Cuántica, ¿te dedicabas ya al crecimiento espiritual?
No exactamente. Siempre he estado muy conectada con mi ser, he trabajado mucho mi interior pero, por esa etapa que he contado en mi juventud, estaba limitada hasta que todo volvió a colocarse y me abrí.
¿Cómo fue esa transformación?
Yo he vivido malos tratos, abandono, desahucios y momentos muy complicados en mi vida, y aunque no siempre he creído en mí, hubo un momento que sentí claramente que debía confiar en la vida y en lo que me dictaba mi corazón, aunque no quita que haya tenido que pasar pruebas duras, muy duras. Y cuando parecía que había tocado fondo, aun así, yo decidí que seguiría confiando. Entonces la magia surgió y todo comenzó a colocarse. Ahora vivo tranquila, acompañando a otras personas y sintiéndome en paz y a gusto con lo que hago porque, afortunadamente, mi consulta crece día a día.
Entonces, ¿tu mensaje es que hay que confiar en nosotros mismos y en lo que nos dice nuestro corazón?
Sí, por supuesto. Me llama mucha gente que está perdida, que no sabe qué hacer con su vida o con aspectos de ella y siempre digo lo mismo, ¡confía!, ¡confía al máximo!
Es una decisión que tiene que tomar uno mismo y yo, en mi caso, me dije… “universo, confío en ti, y si consideras que lo mejor para mí es vivir situaciones dolorosas, acepto que si sucede es porque tengo que aprender de ello”. Cuando confías en el universo al cien por cien no sabes dónde te lleva, pero sabes que es lo mejor para ti… por supuesto tú no te quedas en casa esperando, focalizas una dirección y te mueves hacia allí, pero vas observando la vida y te vas dejando guiar por ella. Lo que no vale es salir corriendo cuando aparece el miedo y volver al punto de partida. Yo, cuando no tenía casi para comer, decidí que no volvería con mis padres, que no pediría dinero prestado a nadie ni que daría marcha atrás en ninguna de mis convicciones. Fue durísimo porque cada día tenía que reafirmarme en mis decisiones a pesar de la crudeza del momento que estaba viviendo. Pero resistí y al final esta situación pasó y mi realidad se transformó.
Eres muy joven, 25 años. Me resulta fascinante y muy revelador que con esta edad lo hayas tenido todo tan claro
No siempre fue así. Yo siempre seguí mi impulso y este también, en su momento, me llevó al lado más oscuro de mí misma. Pero el día que decidí que no quería que mi vida fuese así, el universo me elevó y me fue mostrando el camino, que tampoco fue fácil, pero lo que importa es el aquí y el ahora y el caso es que, confiando en mi corazón y en la vida, ahora soy feliz.
Ahora estás preparando un libro…
Aún está naciendo, no puedo contar mucho aún, pero como resumen puedo decir que en él muestro la metodología de Libertad Cuántica, con la idea de que todos puedan aplicar a su vida lo que antes transformo la mía. En realidad, también preparo otro que saldrá más tarde, quizás a final de año. En este cuento mi experiencia vital y en ambos, de formas completamente diferentes, trato de acompañar a las personas y alentarlas cuando tienen miedo y se sienten paralizados en su camino. La vida siempre nos sostiene y la confianza plena siempre devuelve lo que es mejor para cada uno. Hay que abrazar y aceptar los miedos para seguir adelante porque cuando aparecen la confianza y el amor, los miedos se van, se diluyen y aparece la luz… la prueba es no claudicar, no rendirse nunca porque el miedo te hace retroceder, dar marcha atrás y desconfiar de ti mismo, y el éxito está en llegar hasta el final.
Entonces, pase lo que pase, aunque creamos que sea malo para nosotros, hay que confiar…
Dios está en todas partes, pero queremos que las cosas sean a nuestra manera y ese es en muchas ocasiones el principal problema, que nuestra mente controladora decide lo que es bueno o malo, lo que necesitamos o lo que pedimos y normalmente se equivoca. La magia aparece cuando estamos en actitud de recibir lo que nos llegue, con amor y agradecimiento, y siempre es mejor de lo que esperábamos porque nuestro corazón sabe muchísimo mejor que nuestra mente lo que realmente necesitamos para ser felices y crecer. La mente es maravillosa porque nos ayuda a co-crear una realidad diferente, pero no quita que tenemos que asumir la que estamos viviendo. Necesitamos la mente para evolucionar pero no debe dirigirnos, debe ser el corazón el que marque el camino.
Entonces, ¿hay que seguir soñando o eso sería no aceptar la realidad que estamos viviendo?
Yo sueño muchísimo, creo que hay que soñar y que es muy importante. El conflicto es cuando sueñas desde la mente y no hay una alineación con el corazón, con lo que sientes de verdad que es lo que te hace coger impulso, lo cual es maravilloso. El problema también viene cuando no soltamos el sueño, hay que soñar y soltar, no aferrarnos a él como si fuese nuestro único objetivo, pero la vida es cocrear y de ello forman parte nuestros sueños.
Me parece muy interesante lo que dices de soñar y soltar…
Soñar y soltar quiere decir que tienes la capacidad, tienes el derecho de elegir qué te apetece, qué quieres aquí y ahora. Claro que puedes soñar y debes, mejor si son cosas bonitas y realistas porque ayuda a la alineación entre mente y corazón. Yo cuando trazo un plan que considero adecuado lo sueño, lo diseño… pero lo hago de verdad, poniendo en él toda mi parte creativa con post-its, fotos, dibujos, etc. y lo lanzo al universo y le digo que esto es lo que quiero… pero luego lo suelto, después ya no lo miro ni lo sigo pidiendo, confío en que el universo ya se ha enterado. Y si en unos días me llega otra cosa, hago lo mismo y con la misma ilusión y lo vuelvo a soltar, y así voy caminando hacia donde el corazón me dice.
Y supongo que ahora mismo tu sueño es que libertad Cuántica llegue lo más lejos posible…
Sí, y es un sueño que empieza a hacerse realidad porque ya estoy Instruyendo terapeutas en esta disciplina y este año 2018 haré cursos de formación por las principales ciudades de España y quizás, en verano, salgamos fuera porque también hay demanda en algunos países de Latinoamérica.