DOCTORA ISABEL HERASO, AUTORA DE LA TRILOGÍA VIAJEROS EN TRÁNSITO “Podemos y debemos ayudar a nuestros seres queridos cuando abandonan este plano”

DOCTORA ISABEL HERASO, AUTORA DE LA TRILOGÍA VIAJEROS EN TRÁNSITO “Podemos y debemos ayudar a nuestros seres queridos cuando abandonan este plano”

Revista nº 2: Diciembre de 2017

Llego al despacho de la doctora Heraso muy temprano, me recibe antes de iniciar las consultas, y al entrar me saludan su amplia sonrisa y su luminosa mirada. Las personas como ella, sólo con un gesto, te hacen sentir en casa… y la entrevista dispuesta para un cuarto de hora se alarga a hora y media (afortunadamente su primer paciente llamó para cambiar la cita). Quedamos para hablar de su trilogía, Viajeros en tránsito. En ella, habla de la muerte con una naturalidad y cercanía que parece que fuesen amigas… y en parte es cierto porque su investigación para encontrar respuestas se inició el día que sufrió una ECM (Experiencia Cercana a la Muerte) y que ella, en un primer momento, pensó que había sido un delirio debido a su gravedad. Pero a esta experiencia le siguieron otras, hasta que pudo reconocer con claridad lo que había vivido… entonces todo cobró sentido, y diez años después, su experiencia quedó plasmada en esta serie de libros que han dado consuelo y abierto la consciencia a muchísimas personas.

Dra. Isabel Heraso. Autora de la trilogía Viajeros en Tránsito.

Dra. Isabel Heraso. Autora de la trilogía Viajeros en Tránsito.

¿Qué podemos encontrar en esta trilogía, Dra. Heraso?

Viajeros en Tránsito es una casi trilogía, y digo casi porque el tercero aún lo estoy escribiendo. El primero habla sobre el proceso de morir, y el segundo sobre lo que hay al otro lado, sobre cómo podemos ayudar en el tránsito a nuestros seres queridos, dependiendo de cómo hayan muerto. En el tercero voy un paso más allá, trata sobre cómo nos roban la energía tanto los vivos (al dirigirse a nosotros, manipularnos, etc.) y después hago un paralelismo sobre cómo nos absorben la energía desde el otro lado, puesto que también ocurre. Es muy importante saber esto porque muchas de las enfermedades psiquiátricas son debidas a seres que se encuentran en el otro lado, que se nos apegan. Son seres que cruzan con fuertes adicciones y, aunque no tienen cuerpo físico para nutrirse, el estado de ansiedad lo siguen teniendo. Entonces se adhieren a cuerpos que tengan las mismas adicciones para nutrirse de esa energía.

Tu experiencia es debida a una ECM pero, cuando sales de ella, ¿decides escribir inmediatamente el libro o tuvo un proceso de entender lo que había ocurrido?

Yo era una persona totalmente escéptica, científica hasta la médula, así que pensé que había sufrido una intoxicación por los antibióticos y no creí que fuese cierto lo que había vivido. Pero empezaron a pasarme cosas extrañas y como científica que soy, comencé a investigar y profundizar. Después de 10 años de exploración y de formación, porque en este recorrido aprendí a traducir la biblia, hebreo, me formé en la cábala, en la geometría sagrada, me metí en todas las disciplinas que pensé podían ayudarme… ¡hice de todo!, y esto me llevó a un convencimiento absoluto. Creo que las personas tienen que tener un despertar propio y que las creencias personales deben forjarse con un proceso de búsqueda personal porque siempre las averiguaciones llevan a experiencias distintas y, por lo tanto, a conclusiones también diferentes, aunque la raíz sea común.

¿Nos podrías hacer un resumen de lo que has plasmado en cada libro, según tu experiencia de búsqueda?

El primero versa sobre todo el proceso de morir, cómo se “vive” ese momento, para dar un mensaje de tranquilidad sobre lo agradable que es pasar al otro lado. En la segunda parte a quien me dirijo es, sobre todo, a las personas que han perdido a seres queridos. El mensaje fundamental es que, desde aquí, no sólo se les puede ayudar, sino que se les debe ayudar a cruzar porque los que se han marchado es difícil que vayan directamente a la luz. A algunos les ocurre, pero otros se quedan un poco atrapados en este proceso, con mucho apego a la tierra y a sus seres queridos, a sus propiedades, y su mente y su pensamiento están fijados aquí en la tierra, así que lo que ellos van a entender es lo que se les diga desde aquí. Hay que explicarles que dejen de tener esa fijación con nosotros y con sus valores de aquí para darse la vuelta y fijarse en la luz, que es lo más importante. Pero sólo nos van a escuchar a nosotros, a sus seres queridos, y hay que animarles a que pidan ayuda. No tiene el mismo proceso el que se ha muerto de una enfermedad larga, por una muerte natural (digo muerto, pero en realidad no es morir, es desencarnar) que el que haya muerto por un accidente, un suicidio, en la guerra, el que no tenga cuerpo porque se lo han destruido, el que muere de niño, todas estas diferentes formas de desencarnar también van a generar una situación diferente en el otro lado. Y van a tener un apego diferente hacia este lado, así que nos podemos dirigir a ellos, y además lo están deseando, que les ayudemos y que les demos alguna directriz.

Eres transgresora en tu mensaje. Hasta ahora lo que se ha dicho es al revés, que ellos nos pueden ayudar a nosotros y que podemos pedirles ayuda, en cambio tu cuentas lo contrario. Del mismo modo, quienes hablan o escriben sobre una ECM simplemente cuentan ese tránsito, pero tú vas un paso más y también interpretas cómo es el otro lado, y teniendo en cuenta que eres médica, dinos la verdad, ¿qué opinan tus colegas de profesión sobre tus libros?

¡Es cierto! (sonríe), me miran como una médica rara, aunque trato siempre de no separar un pie de la ciencia para no desviarme, pero con el otro pie vuelo y en toda mi investigación, una de las conclusiones que he descubierto sobre mí misma, sobre lo que he venido a hacer en esta vida, te diré (y esto no lo he comentado nunca) es que soy rompedora de esquemas. Es uno de mis trabajos. Volví para romper esquemas y desde muy pequeña siempre me he ganado muchas bofetadas, estoy muy acostumbrada y ya voy aprendiendo a soltar las píldoras con un poco más de cuidado para que no me corten la cabeza, pero sé que es lo que tengo que hacer y, cuando toca, no lo dudo.

Pero me da la sensación de que lo disfrutas…

Sí, jajaja (se ríe), pero esto lo hago con el fin de ayudar. Yo también pensaba que cuando una persona se moría o trascendía al otro lado que nos podía ayudar, y ¡es cierto!, cuando ha pasado ese tiempo de transición y ha llegado a la luz. Unos tardan más y otros menos. En el proceso de tránsito algunos lo están pasando mal y se sienten muy solos porque, aunque realmente nunca estamos solos, el hecho de no saberlo ya te hace sentirte incómodo y mal; y simplemente transmitiéndoles que no están solos, diciéndoles “mira a tu alrededor que tienes tus guías, tienes tus seres queridos que te están ayudando, míralos, concéntrate en ellos, pídeles ayuda” pues eso ya es un paso porque escuchan y se dan cuenta, porque no hay más ciego que el que no quiere ver. Y el que está en el otro lado con apegos a este mundo y no se ha querido ir, ese sí que es un ciego que no quiere ver más que este mundo y en eso consiste, sobre todo, la ayuda.

Y en la tercera parte que estás preparando, ¿por dónde nos vas a romper los esquemas esta vez?

Este es el libro que cerrará la trilogía y creo que también es muy rompedor. Trata sobre cómo nos absorben la energía los seres que tenemos en nuestro entorno (familiares, amigos, pareja, jefes, etc.) y hago un paralelismo con los seres que se han desencarnado y que están en el bajo astral, incómodos porque se han ido sin querer irse y, sobre todo, cuando han tenido una adicción fuerte ya sea a las drogas, al alcohol, al juego, tabaco etc., en el otro lado no tienen cuerpo, pero sí conservan la dependencia. Si no les ayudamos, compensarán esa adicción apegándose a otros que estén encarnados con esa misma dependencia, y van a disfrutar de las sensaciones del que está encarnado, robando su energía.

La Dra. Isabel Heraso en su consulta del Hospital San Francisco de Asís en Madrid

La Dra. Isabel Heraso en su consulta del Hospital San Francisco de Asís en Madrid

¿Hay ya fecha de publicación o aún estás en el proceso de escribirlo?

Aún está en el horno porque está siendo muy duro escribirlo. Al hablar del bajo astral se ve que atraigo esta energía, y me pasan mil cosas que me interrumpen constantemente (se me estropea el ordenador, se borran archivos, etc.). ¡No te puedes imaginar las resistencias que está teniendo este libro!

Normalmente se habla de la parte positiva, de la luz, pocas veces se habla abiertamente de que existe un bajo astral y seres que no están en la luz

Es cierto. Nosotros podemos ser luz, pero muchos no lo saben. Y, sobre todo, hay mucha dificultad con suicidios, con enfermedades psiquiátricas, que tienen mucho que ver con estas cosas. Hay muchos médicos que lo saben pero que no se atreven a hablar abiertamente, y de esto me voy a ocupar en el siguiente libro.

El suicidio es cierto que se trata poco y que suele haber diferentes versiones

Me he dado cuenta que también soy rompedora en esto, porque hay un capítulo sobre el suicidio. Casi nadie quiere tratar ni mojarse en este tema. Todos vamos a llegar a la luz, pero no va a llegar de la misma forma quien ha pasado una larga enfermedad, un proceso en el que renuncia a sus adicciones y apegos ya en vida donde entonces la muerte es dulce y placentera, que quien llega huyendo de una situación y se suicida, que es por ignorancia y no maldad. Quien se suicida lo pasa muy mal y le podemos ayudar pero desde aquí, desde este plano, no desde arriba porque quien se suicida no se le ocurre mirar a la luz porque para él no existe, por eso es tan importante decirle que debe buscarla.

¿Crees que con tus libros puedes cambiar la percepción que tenemos sobre la vida y la muerte?

Sí, yo pienso que sí. La primera impresión, por lo que yo percibo, es que da un poco de miedo coger cualquiera de mis libros, pero como ya desde arriba nos ponen las necesidades para aprender, muchas de las personas que llegan hasta ellos es porque están sufriendo una situación crítica en sus vidas, y entonces piden el libro para ver qué pueden hacer. Buscan ayuda para paliar la angustia, no lo suelen leer como primera intención a no ser que sean personas que están en proceso de apertura y les interesen este tipo de lectura, pero el resto suelen llegar a ellos porque desde arriba se los hacen llegar para ayudarles.

Entonces, ¿llevan consuelo tus libros?

No te puedes imaginar la cantidad de cartas y de correos que recibo de la ayuda que han prestado. La última vez que lo consulté creo que llevábamos vendidos más de 50.000 libros sólo de la primera parte, pero después lo compró Paneta y desde entonces han hecho ya, por lo menos, dos o tres ediciones más. Y no lo digo porque sea una carrera de ventas, sino por la cantidad de gente que ha recibido el mensaje, que es mi objetivo, no llegar a ser un best seller ni mucho menos. De hecho, no me molesta que se piratee el libro, a cuanta más gente llegue, mejor.