NUMEROLOGÍA CON OLGA MARTÍNEZ.  INCONDICIONALMENTE. “Hoy, sí hoy, ahora mismo puede empezar el cambio en ti”

NUMEROLOGÍA CON OLGA MARTÍNEZ. INCONDICIONALMENTE. “Hoy, sí hoy, ahora mismo puede empezar el cambio en ti”

Olga Martínez *Numeróloga*

Revista nº 1: Noviembre de 2017

Sí, soy un desastre!! Estoy deseando salirme de toda esta regañina que tengo en mi mente!! me digo de todo y nada bueno!!!
En el trabajo mi jefe me echa la bronca, se cree que me está diciendo algo nuevo….nuevo? anda que no tendría que ser creativo para decirme algo que yo mism@ no me hubiese dicho antes!!!
Mi pareja me repite por enésima vez lo mal que hago las cosas, y yo voy encima ¡y me defiendo!!! cuando sé que es cierto que meto la pata, que no soy el ser perfecto e iluminado que le vendí en plena acción de marketing directo cuando nos conocimos.
Lo de ser padres…eso ya ni lo nombro. Les digo a mis hijos que no hagan exactamente lo que yo no paro de repetir, a otro nivel por que yo ya estoy en nivel maestría y es más difícil pillarme, pero vamos, ¡lo mismo!!! qué curioso!!! exactamente lo mismo que más detesto en mí!!!
Me meto en cursos de relajación, en terapias, en todo tipo de seminarios… y no cambio. NO-CAM-BI-O!! QUÉ ME PASA????

Te pasa que estás viv@, que eres normal, un clásico ser humano, el típico ejemplar que busca una perfección interior que no existe. No, no existe.

¿Cuántas veces habrás oído aquello de “lo importante es el amor”? Pues, eso es, ¡EUREKA!!!

El amor por ti, por aceptar lo que eres y cómo eres, incondicionalmente. La perfección es un constructo de nuestra mente, de nuestro ego, que nos hace creer que es posible ser de una manera que es absolutamente imposible ser, y sé de lo que hablo. He trabajado en el mundo de la publicidad, en rodajes, durante ya casi 25 años, y te juro querid@ lector@, que es mentira todo lo que ves. El bebé al que le echan el aceite para el culito y se queda dormido un segundo después del sutil y calmado masaje que su madre -perfectamente maquillada, con su manicura francesa recién hecha- le acaba de propinar. Ese bebé es el mismo que se ha pasado seis horas llorando, volviendo locos a sus padres que quieren que se duerma inmediatamente “como suele hacer” y a los del equipo de rodaje que creían, ilusos ellos, que era un rodaje sencillo y que se acababa “enseguida, sólo hay que rodar a un bebé cerrando los ojitos y nos vamos para casa”… ejem, ejem!!
¡Es absolutamente imposible ir tan arreglados, maquillados, peinados, vestidos, con el coche limpio y la barba afeitadísima a las once de la noche en la vida normal!!
Como es absolutamente imposible no sudar, no mentir, no dejar un trabajo “de aquella manera” de vez en cuando, no ser infiel porque ahora no ser un gran amante no es comprensible después de la liberación marujil a golpe de sombras y un matrimonio es un ámbito de desquicie en el 50% de su tiempo. Y la familia? madre mía, o padre mío o hermano/hermana mío/mía…sin hablar de nuestros hijos….

¿A dónde te quiero acompañar con toda esta disertación sobre el paroxismo diario?
Te quiero acompañar a que te quieras con todo lo que eres, con todas tus sombras (las del latiguillo certero en habitación del dolor, también). Te quiero acompañar a que te aceptes con todo, todo, ¡TODO!!!

Hasta que no lo hagas no hay posibilidad de cambio. Todo lo que no sea amarte con todo lo que eres, no habrá posibilidad de cambio, de evolución, de disfrute, de gozo de esta vida que, más tarde o más temprano, ¡se acaba!

Hoy, sí hoy, ahora mismo puede empezar el cambio en ti, en este sencillo momento. Decídelo, ponte manos a la obra, quiérete como eres!! y verás como también irás queriendo a los que te rodean tal y como son. No se te imprimirá por arte de magia la manicura francesa, ni se te arrojarán como buen macho alfa las hembras fértiles a tu paso, pero estarás más tranquil@ en tu día a día, disfrutarás hasta de las situaciones más raras (comprando en el súper, discutiendo con tu pareja, en mitad de un atasco…) por que ya no tendrás que huir en una discusión o una queja que no conduce nada más que a una buena úlcera, porque todo eso es la vida y tú formas parte de ella.

Me llamo Olga Martínez. Llevo muchos años en el ámbito del crecimiento personal. A los nueve empecé a echar el tarot y, desde ahí, he aprendido diferentes herramientas para poder acompañarte en el proceso de tu empoderamiento personal. En todo este tiempo he llegado a la clara conclusión de que yo no sé nada, ni de ti, y con mucho trabajo personal…casi tampoco de mí. Sin embargo, hay caminos que al transitarlos se puede crecer, se puede aprender a disfrutar, a entender por qué siempre miento, o soy infiel, o chapucero en el trabajo, o no aguanto a mis padres, o no sé qué hacer con mi vida… Todo eso es algo que te enseña sobre ti, sobre tu poder personal, sobre lo que vienes a hacer a este planeta…

Hoy te quiero contar sobre la numerología, y de cómo te puede ser útil:

Cuando nacemos, llegamos a este nivel existencial en el que el universo tiene un orden y tu entras a formar parte de este enorme sistema llamado Tierra. Ocupas tu sitio en el planeta, te dan un nombre (que ya tendrías pactado o no, de eso si quieres podemos discutir). Ese nombre va a ser tu llamada, tu identificación y desde ahí se va a generar tu personalidad. No va a ser lo mismo si te llamas “Frank” y le pones “k” al final o te llamas “Francisco” que si te llamas “Virginidad de los Ángeles”. No es coña. La conozco y existe, no me he inventado el nombre que te marcará sobre tu sexualidad, obviamente, y sobre lo diferente que tienes que ser ante los demás, que te han marcado para siempre con la señal indeleble de la pureza máxima, ¡a ver cómo te las apañas!!!
O sea, que por ahora tenemos que tanto tu posición en el gran sistema Tierra dado por cómo estaban las cosas cuando nacemos como el propio nombre nos van a marcar, nos van a configurar. Además, también están los apellidos y los segundos nombres… es complejo, pero tú también lo eres. No hay nada más sencillo que la complejidad en la que te mueves, ni nada más complejo que la sencillez con la que te desenvuelves siendo tú y tus complejidades, las cuales son hechas a medida para ti.

La numerología te ayuda a ver dónde tienes un punto fuerte, algo a tu favor, y dónde tienes una debilidad que fortalecer; qué cosas son tuyas y qué cosas son traídas para ti en exclusiva por tu familia!!. Qué te vendría bien hacer en esta vida, a qué vienes, qué misión traes y a qué NO vienes… que no todos venimos a ayudar a los demás todo el rato, como una máquina de ayudar!! como si los demás fuesen unos perfectos inútiles y necesitaran de nuestros fantásticos conocimientos, sin los cuales nunca podrán alcanzar la iluminación que tan fácilmente YO he alcanzado!!! (Esto es sarcasmo, eh??)
A veces vienes a aprender a contener esta vida para poder dar apoyo a los tuyos, o a veces a ayudar en la sanación de otros pero porque esa sanación también es tuya…. a veces venimos a aprender a ser ricos y darnos permiso para triunfar, a veces a darnos permiso para ser un miserable y aprender a ser compasivo… las enseñanzas no siempre son ponerse la túnica impoluta y lavada con añil para deslumbrar mejor, a veces la misión es ser tu mism@, amar, aceptar y estarte tranquil@, pero saberlo ayuda, ayuda muchísimo a no volverse loco y dejarlo todo porque ahora voy a ser maestro de Reiki o porque voy a ser terapeuta o porque me han dicho que tengo que ser artista… ayuda aprender qué es realmente lo que vengo a aprender, qué es realmente lo que necesito para lograrlo, y qué es “lo que” voy a amar incondicionalmente, ese “lo que” soy yo.

Lo que la numerología me ayuda a mostrarte es el gran ser que eres, lo olvidadito que lo tienes y, por supuesto, a amarte incondicionalmente!!

Incondicionalmente es mucho decir, pero se puede lograr. No significa que luego no quieras cambiar cosas que no te hacen feliz de ti mism@, cosas que solo tú sabes que no quieres volver a hacer, porque no te gusta “eso” de ti, pero no es lo mismo hacerlo porque quieres, desde la tranquilidad, que porque “necesites cambiar” desde la desesperación.

Incondicionalmente significa que la aceptación mana de ti como los rayos del Sol para todo tu ser y para todos los demás, sin excepción, porque una vez que dejas de “auto-ponerte-a-parir” dejas de hacerlo con los demás, y el día a día de hace más suave…

Incondicionalmente, permitirte ser tú, por fin.

mtez.olga@gmail.com